Rodrigo Escandon
(Santa Fé de Bogotá, Colombia)

Yo, Rodrigo Escandon comencé a pintar prácticamente desde que tenia – calculo - un año de edad. Cuenta mi mamá (Martha) que desde muy pequeño siempre he tenido una gran atracción por los colores. Estando muy pequeño me regalaron unas pinturas para que pintara lo que quisiera y "donde quisiera", resulta que con esas pinturas pinte mi cuarto de muchas formas y colores, pero en realidad no me acuerdo y ni mi mama se acuerda que fue lo que pinte, según mi madre cause algunos problemas en mi casa. De ahí en adelante seguí pintando en hojas, cartulinas o cualquier cosa en la que pudiera hacer algo, cada cosa que yo hacia se la mostraba a mi mama (mi padre no tenia la oportunidad de ver lo que hacia ya que en ese entonces mis padres ya se habían divorciado), obviamente ella siempre decía que estaba todo muy lindo, no podía decirle a su único hijo que eso estaba muy feo, me imagino que lo decía para no ponerme triste, en realidad no se sus intenciones, de pronto si le parecían lindas. Con las palabras de mi madre me fui animando a pintar cada ves mas y mas.

A mis siete años, con la llegada de Luis (mi padrastro) las cosas cambiaron mucho con respecto a la pintura, y claramente que en otras cosas también, después de que nos conociéramos, Luis y yo, conocí a un hermano de él, que era pintor. Un día cualquiera mi mama y Luis me propusieron que fuera donde Jorge (el hermano Luis, el pintor) para ver que podía aprender al lado de él. Recuerdo que fui a pintar con él dos oportunidades, a la segunda me dio la lista de los materiales para pintar en óleo y me explico para que servia cada cosa, con este acto me motive mucho mas de lo que estaba. Ese mismo día él hablo con mi madre y con Luis y les dijo que lo mejor que podían hacer con migo era comprarme los materiales y que me dedicara a pintar solo, incluso dijo: no vallan a meter al niño a clases de pintura que se lo tiran, déjelo que evolucione solo. Y así fue. Mi padre me compro los óleos y en la misma semana de la compra comencé a pintar, de ahí en adelante fue que comenzó el verdadero inicio, a mis nueve años de edad.

Inicie pintando con lo que casi todo el mundo comienza, con los paisajes, nunca lo había hecho con óleos, fue algo nuevo para mi. En este momento creo que puedo decir que lo mejor de todo fue que no tuve a alguien al lado que me ayudara o que me aconsejara. Yo ni siquiera sabia para que era cada pincel de los tres que tenia. Después de haberme cansado con los óleos a mis diez años tome la alternativa de trabajar con los pasteles, seguía dándole a los paisajes, estaba tan decidido a ser pintor.

Después de lo anterior tuve una época en la cual no pintaba nada, así dure casi dos a tres años, de hecho, no recuerdo cuando, llegue y me dije: si en realidad quieres ser pintor es hora de que vuelva a pintar. Volví a coger los pasteles y pinte, pero en esta ocasión no quería pintar paisajes, quería algo distinto para mi, así que pintaba cosas que ni siquiera sabia que era, estaba conociendo nada mas, recuerden que nunca antes alguien me había enseñado lo que era pintar, lo que hacia era de lo que veía. Tal vez se puede decir en este caso que llevo la pintura en la sangre.

Sin darme cuenta pintaba lo que hoy se llama arte abstracto y de esa manera dure pintando aproximadamente año o dos años. De vez en cuando cogía los óleos e intentaba pintar algo parecido a lo de los pasteles, claro que no pintaba muy seguido, pintaba cuando no tenia nada que hacer o cuando en la televisión no tenían nada entretenido.

Ya después, en el colegio me pidieron unas acuarelas para unas clases que no eran muy técnicas, tan solo me enseñaron a echar el color en el papel, pero no niego que de algo me sirvieron esas pocas clases. Al tiempo decidí probar nuevas cosas con la acuarela, empece colocando los colores sin saber que iba a obtener, después inicie pintando unas líneas que me llamaban mucho la atención, seguí pintando las mismas líneas y de ahí en adelante decidí que ese iba a ser mi estilo, que tenia que continuar y seguir desarrollándolo.

Lo que hacia en realidad es lo que llaman improvisaciones. Unicamente hice algo pensando en algo concluso después de que fui al Nevado del Tolima, Tolima-Colombia, la intención era retratarlo tal como lo sentí y lo vi cuando lo visite.

En un día común y corriente quería pintar un sentimiento, tenia que ver con mi madre, recuerdo muy bien que ese cuadro iba a ser un regalo para ella, ahí en ese mismo instante decidí que lo que tenia que hacer era pintar mis sentimientos, retratarlos, representándolos con mi nueva técnica, cosa que yo nunca había visto a alguien hacer. Me gusto mucho la idea y acordé con migo mismo que para hacer buenos cuadros tenia que pintar mis sentimientos mas profundos, que de lo contrario iba perder el tiempo.

Comence pintándolos en un pliego de papel, el cual no he terminado, con esta idea me quedaba esperando algún sentimiento que pintar, también vivía diciendo que no era conveniente que me presionara, no le quería coger fastidio a la pintura. Al cabo de un tiempo caí en cuenta que estaba perdiendo mucho tiempo y entendí que tenia que pintar algo mas cotidiano de mi vida que fuera igualmente único, por lo tanto decidí que lo mejor que podía pintar era mis emociones.

En conclusión ustedes se pueden dar cuenta que en el poco tiempo que llevo pintando, hasta mis 16 años, mejor dicho hasta el día de hoy no he recibido una gran influencia artística, eso es lo que mas valoro de mi mismo.